En el nombre del kalimotxo.
Tres jóvenes crearon el popular término en las fiestas de Algorta de 1972.
LUIS GÓMEZ l.gomez@diario-elcorreo.com/BILBAO.
Si la fórmula de la Coca-Cola sigue siendo uno de los secretos mejor guardados, 'La verdadera historia del kalimotxo', editado por Funky Projects, ha desentrañado otro enigma: el origen de este legendario término que por su uso -y consumo- ha conseguido hacerse un hueco en el Diccionario de la Real Academia Española (RAE), aunque con la grafía en castellano.
El nacimiento y bautizo de este mítico brebaje verbenero se fraguó en una situación desesperada en las fiestas del Puerto Viejo de Algorta, en 1972. Todo ocurrió un 12 de agosto. Por aquel entonces, Agustín Martínez, presidente del Getxo Artea de Rugby; Jon Elorriaga, miembro del Instituto Labayru; y Martín Múgica, ejecutivo de PricewaterhouseCoopers, vivían pendientes de otro tipo de organizaciones: las de las fiestas.
Su cuadrilla Antzarrak se encargó de los preparativos. Apenas tenían 17 años, pero comprobaron que las cosas no siempre salen como se planifican. Con la txosna que montaron en los bajos del 'Etxetxu', debían sufragar la mayor parte de los festejos. Confiaban en el buen beber de los txikiteros. Compraron 2.000 litros de cosechero de La Rioja a un vinatero local, a 16,50 pesetas la botella.
Un mal trago, porque, al mediodía, al servir los primeros potes notaron cómo los clientes fruncían el ceño. «Vimos que casi no los bebían. Pagaban y se iban», explica 'Tintxu' Martínez. Sin embargo, otros txikiteros no se anduvieron con rodeos: «¿Cojones! Esto no se puede beber, ¿qué coño de vino habéis traído aquí?» o «¿Me queréis envenenar? ¿Este está picado!».
Un vino picado
Aquel vino solo, no. Al descorchar varias botellas, los de Antzarrak comprobaron que todo el caldo estaba malo. «¿Qué acojono! Éramos unos críos, pero tomamos conciencia del desastre financiero que se nos avecinaba. ¿Estábamos jodidos!», recuerda, entre risas, Múgica. Pero, en lugar de darles la espalda, los chavales encontraron la «complicidad» de los txikiteros. Les sugirieron que mezclaran el vino picado con otras bebidas para que no se notara el mal sabor. «Nos dijeron que, si creábamos un nombre de fantasía y lográbamos que no se conociera la composición, podíamos vender todas las existencias y así salvar la fiestas».
Prepararon mezclas con refrescos de limón y naranja, cerveza, «y hasta con 'Karpy'», apunta Tintxu. Después de mucho debatir dieron con la fórmula mágica: combinarían el cosechero con Coca-Cola y lo enfriarían para disimular el sabor. Nada nuevo. Por entonces, en los bares de postín de Bilbao ya corría el 'Rioja libre', una bebida minoritaria «sólo de señoritos, particularmente, de agentes de cambio y bolsa», dice Elorriaga.
El siguiente paso era crear un nombre fascinante. «Nos pasamos más de dos horas diciendo bobadas», confiesa Múgica, «sin encontrar ninguna palabra impactante». Apoyados sobre la barra de la txosna, «soltábamos las típicas chorradas que nos venían a la cabeza: 'Por tu vino', 'por tu vaina', 'tía buena'...». Hasta que llegó el mágico momento -«las cinco de la tarde»- y apareció un tío de la cuadrilla de Erandio, al que casi todo el mundo llamaba por su apodo: 'Kalimero'. El chaval no era,precisamente, muy agraciado. «Alguien al verle gritó: '¿Joder, qué feo eres 'Kalimero!'», afirma Martín. «También faltaba 'Mortxongo', otro tipo de la cuadrilla. Alguien dijo que en euskera feo era 'Motxo', lo que negaron otros. Lo cierto es que Kalimero se sumó a la fiesta y cantó: '¿Motxo, Motxo'!» Y entre 'Kalimero' y 'Motxo' surgió de casualidad kalimotxo».
Así que ya no hubo más de lo que hablar y sí servir aquellos 4.000 litros. Antzarrak colocó en su txosna el cartel «Kalimotxo. Mezcla secreta». Como el refresco más famoso del mundo, el kalimotxo triunfó aquella noche y la siguiente y salvó unas fiestas que amenazaban con 'picarse' sin que nadie supiera lo que se llevaba a la boca.
MARTÍN MÚGICA CREADOR DE LA PALABRA 'KALIMOTXO'.
«Pudimos envenenar a todo el pueblo, limpiábamos los vasos en agua infecta».
Asegura que esta bebida representó la fusión de lo que nos llegaba del mundo
moderno con lo más típico de aquí, el vino».
La RAE define kalimotxo como la bebida que mezcla vino tinto y refresco de cola. Lo que no define es qué tanto por ciento debe llevar de vino y refresco.
-¿Cómo calculaban la mezcla?
-Dependía de la velocidad que le metía cada uno. Alguien previsor creyó que había que llenar dos botellas por cada una de vino para hacer desaparecer el desagradable sabor del vino picado.
-¿Dónde lo preparaban?
-Los encargados de la 'logística' lograron que les regalasen una vieja y enorme bañera, que bajaron a duras penas de Algorta.
-¿Y dónde lo ponían a refrescar?
-En unas cajas metálicas. No teníamos instalación de agua en la txosna, pero metimos una cuba de plástico para limpiar los vasos con agua de una fuente cercana. Pasadas las horas, aquel agua se convirtió en un líquido infecto y maloliente donde continuábamos limpiando los vasos. Dos estudiantes de Medicina advirtieron: 'Vamos a envenenar a todo el pueblo'.
-Vaya noche.
-Un médico confirmó que el vino picado no era malo para la salud. Simplemente, imbebible. Pero aquello ya era... Y, sin embargo, el kalimotxo triunfó por la novedad. La gente lo adquiría por botellas. Vendimos todo. Y eso que pensaron que tanta cantidad (4.000 litros) no se bebería en toda Vizcaya ni en un año.
-Y eso que el vino era peleón. -Peleón, pero sano y rico. Era el que poteaban los txikiteros. 'Co-se-che-ro'. El litro salía a 16 pesetas y la Coca-Cola, a 6 la botella, que era carísima. ¿Un lujo!
-¿El kalimotxo fue el primer gran mestizaje del País Vasco?
-Significaba la fusión de lo que nos llegaba del mundo moderno con lo más típico de aquí, el vino.
-¿Es el inicio de la identidad posmoderna euskaldun?
-Aquí nadie era moderno.
-¿El kalimotxo, un innovador convertido ya en un clásico?
-Donde haya fiestas populares, allá está.
-¿Patentaron el nombre?
-No. Coca-Cola posee 'Kalimotxo' como marca registrada. La propiedad jurídica le pertenece por una usurpación totalmente legal.
-¿Lo siguen tomando?
-Sobre todo, cuando la chufla es larga. Es un producto que para cuando te has cocido, estás tan harto de beber...
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