“Rendición de cuentas” es una traducción al castellano del término inglés “accountability” que implica ir más allá de informar a terceros sobre los resultados (económicos) de la organización.
Así, rendir cuentas no es sólo cumplir con los requerimientos económicos y legales, sino dar respuesta (responder por, ser responsable de) del modo en que la organización, administrando eficaz y responsablemente los recursos de los que dispone, está consiguiendo a través de sus actividades cumplir su misión, en coherencia con sus valores, alcanzando los propósitos o intenciones para los que se ha constituido.
Desde esta perspectiva, la rendición de cuentas no es sólo informar a terceros, sino que pretende constituirse como un proceso permanente de diálogo, interno y externo, con todos los actores o agentes interesados o comprometidos con la organización que permita a esta tener en cuenta sus expectativas, adaptarse al entorno, generar confianza y mejorar su imagen, y evaluar periódicamente el grado de cumplimiento de su misión, realizando un ejercicio de búsqueda de coherencia.
Y es que la rendición de cuentas debe ir orientada a garantizar la coherencia de sus actuaciones con la Misión y debe permitir a la organización leer la realidad y adecuar la Misión en función de las necesidades sociales emergentes.
Por otro lado, si bien es cierto que las ONL han gozado hasta ahora de una mayor confianza en la sociedad que otras instituciones, esta confianza y credibilidad han de conquistarse permanentemente, evitando que se desvanezca por desconocimiento del quehacer de las organizaciones o por las malas prácticas de algunas de ellas.
¿Sobre qué elementos las ONL deben rendir cuentas?
Fundamentalmente una ONL tiene que rendir cuentas de sus actividades, tanto internas como externas, de sus resultados a corto y largo plazo y del grado de cumplimiento de las intenciones o propósitos para los que se constituyeron.
¿A quiénes deben rendir cuentas las ONL?
Las ONL deben rendir cuentas a todos los grupos de interés, entendiendo por tales, a todos aquellos que de una manera u otra están afectados por o comprometidos con las actividades de la organización: personas usuarias / beneficiarias, personas asociadas, sociedad en general, otras ONL, redes, personal voluntario, personal remunerado, órganos de gobierno, administraciones públicas, instituciones financieras, empresas, proveedores, medios de comunicación, etc.
Cada uno de estos grupos de interés tiene unas necesidades y expectativas de rendición de cuentas diferentes y la organización tiene que procurar responder a todas ellas, evitando por ejemplo que la organización rinda cuentas sólo a los financiadores olvidando la rendición de cuentas a sus personas usuarias.
¿Cómo deben rendir cuentas las ONL?
La credibilidad de las organizaciones se va a basar o fundamentar, entre otros aspectos, en la disponibilidad y en la fiabilidad de la información.
Así, para rendir cuentas, una ONL debe en primer lugar disponer de información sobre la actividad que está generando, cómo lo está haciendo, qué recursos está aplicando y qué resultados está obteniendo.
Además, las organizaciones deben disponer de diferentes mecanismos (herramientas, procesos o mecanismos mixtos) que les permitan, entre otros aspectos, ser capaces de:
- Evaluar el grado de cumplimiento de la misión de la organización y de despliegue de sus valores, atendiendo a su evolución a lo largo de la vida de la entidad.
- Evaluar tanto aspectos tangibles como intangibles (el capital relacional, humano… de la organización).
- Identificar las demandas y expectativas de los grupos de interés, internos y externos, y evaluar su satisfacción.
- Y posibilitar el proceso de diálogo entre las organizaciones y sus grupos de interés para lo cual debieran concebirse como instrumentos de autoevaluación y como mecanismos de comunicación externa.
Sin ánimo de realizar una lista exhaustiva, exponemos a continuación algunos de estos mecanismos.
En relación a las herramientas podemos contar con:
- Mantenimiento actualizado de actas de reuniones.
- Acceso público a cuentas, cargos y estructura de la organización.
- Memorias e informes de actividad públicos.
- Memorias de sostenibilidad.
- Habilitación de canales adecuados de participación y obtención de información en el ámbito de la comunicación interna.
- Material de difusión y promoción: publicaciones, avisos, boletines, folletos…
- Medios de comunicación: notas de prensa, entrevistas…
- Implementación de las nuevas tecnologías e incentivo de su uso por parte de los grupos de interés (boletines, foros, blogs, wiki, etc.)
- Carteras de servicios.
- Etc.
En relación a los procesos podemos contar con:
- Procesos de seguimiento y evaluación.
- Procesos de participación, internos o no, como pueden ser las asambleas, la participación en redes, espacios formativos y comunidades de aprendizaje, etc.
- Mecanismos de autorregulación en base a los códigos éticos.
- Etc.
O mecanismos mixtos (combinación de herramientas y procesos) como son:
- Sistemas de gestión de la calidad.
- Auditoría social.
- Etc.
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