JON RUIGÓMEZ MATXIN | DIRECTOR DEL MUSEO MARÍTIMO RÍA DE BILBAO
«Queremos hacer guiños al visitante y que la gente de mar nos publicite»
Su objetivo es dinamizar el centro con exposiciones de calidad y presentar «un proyecto potente» en 2012
14.02.11 - 02:44 -
JON MAYORA | BILBAO.
La familia y volver a casa con la ilusión de dirigir un museo «que habla de Bilbao, de su ría y de su conexión con el mar». Dos razones «de peso» por las que Jon Ruigómez Matxin dejó en Pamplona la dirección de una empresa de procesos relacionada con Caja Navarra y aceptó en septiembre la responsabilidad de la gestión del Museo Marítimo Ría de Bilbao. Después de cinco meses, este bilbaíno de 38 años y licenciado en Derecho Económico por la Universidad de Deusto se muestra ilusionado en el cargo. «Las instalaciones del muelle Ramón de la Sota tienen muchas posibilidades y hay que dinamizarlas», afirma. «Se nos tiene que ver y tener en cuenta».
- ¿Cómo ha visto el museo a su llegada?
- Como un centro con mucha potencialidad que se ha ido gestionando y acomodando a los tiempos durante sus siete años de vida. Ahora tenemos que dinamizarlo y darle presencia.
- Viene con ganas.
- Es un trabajo bonito. Tiene sus dificultades, como es lógico, como en todos los trabajos, pero con unas condiciones apetecibles como la búsqueda de contactos, de personas, de redes...
- La exposición 'El mar en el arte, el arte del mar' organizada con fondos del Bellas Artes, ¿es una muestra de la línea a seguir en esta nueva etapa?
- Este es un proyecto antiguo. No quiero ponerme medallas que no me corresponden. Cuando llegué, estaba un tanto en el olvido. Lo retomamos, hablamos con el Bellas Artes y el resultado es una muestra muy buena, de calidad y que está resultando. De hecho, estamos estudiando entre los dos museos la posibilidad de itinerarla y contamos ya con instituciones interesadas. Creemos que en esta nueva etapa podemos llegar a otras colaboraciones y no sólo con el Bellas Artes sino con otros museos más.
- Varios estamentos e incluso el público vienen cuestionando la rentabilidad social del museo. 400.000 visitantes en siete años no parece una cifra satisfactoria, todavía le cuesta arrancar.
- Es verdad, pero somos ambiciosos. Queremos crecer y creo que lo vamos a conseguir este año. Para ello, nos marcamos un doble objetivo: dinamizar el museo con exposiciones de calidad y temática diversa y mirar adelante, a 2012, con un proyecto más potente y sólido sobre la mesa.
«Es un complemento»
- El museo abrió sus puertas cuando el Guggenheim era el 'no va más'. ¿El 'boom' del museo de Gehry ha podido incidir en que el Ría de Bilbao no despegue y necesite de una revitalización?
- Pretendo huir de términos como revitalización, realzamiento, refuerzo... No competimos contra el Guggenheim, sino que nos complementamos en una oferta diversa y atractiva que permite tanto al turista como al autóctono poder disfrutar de la villa en mayor grado.
- Su ubicación, prácticamente oculto bajo el puente Euskalduna, no hace muy localizable el museo. ¿Han pensado en cómo hacerlo más visible?
- Estamos en ello y una forma de conseguirlo sería disponiendo de un gancho, como la grúa Carola, por ejemplo, que todos la conocen pero no la relacionan con el museo. Todas las ciudades cuentan con una torre, un puente o un faro... ¿y por qué no 'La Carola' como el mejor icono? Estamos estudiando ya con Tecnalia la posibilidad de hacerla accesible al público.
- ¿Falta apoyo de las instituciones?
- Creo que es un problema más nuestro. El museo tiene atractivo. Si un extranjero viene a Bilbao y visita el Gugghenheim, le puede entrar el gusanillo por conocer la razón de que el Guggenheim esté precisamente junto a la ría. Y aquí, eso lo podemos explicar muy bien y hacerles entender por qué Bilbao ha sido como ha sido. El por qué de la construcción naval, el comercio marítimo, la ría&hellip
Una taza de caldo marinero
- ¿Y cómo lo piensan hacer?
- Atrayendo al visitante y ganándonos al bilbaíno. Aquí, somos muy amigos de hacer de cicerones. Si viene un amigo de Madrid o un primo de Pamplona, enseguida le llevas a ver esto o lo otro. Tenemos que conseguir que ese bilbaíno incluya el museo en su ruta. Hay que abrir un abanico de actuaciones para llegar y poder dirigirnos a los diferentes públicos.
- ¿Por ejemplo?
- Intentando que la gente del mar que venga se sienta a gusto y nos publicite. O el niño o la niña que acude entre semana a alguna de nuestras actividades pedagógicas consiga traer el domingo a sus padres o abuelos. Haciendo guiños al visitante. Por ejemplo, desde la pasada semana la entrada da derecho a una taza de caldo marinero. Queremos unir la gastronomía con la cultura y todo ello sin olvidarnos de las redes sociales, que nos permitan llegar a un público más joven y con acciones en hoteles y agencias de receptivo para que nos llegue el turista. Todo un abanico de actuaciones que nos permitirá ver si lo hacemos bien y seguir adelante.
- ¿Echaba de menos la ría que da nombre al museo cuando vivía en Pamplona?
- La ría siempre ha estado presente en la vida de los bilbaínos. Desde el punto de vista del trabajo y desde el punto de vista conceptual. Ahora, es lo que queda. Y lo que a mí me gusta es el concepto de integración que posee. En Bilbao hay pocas cosas que integran y me gusta plantear esta idea en positivo. Por ello, las cosas que integran hay que cuidarlas. Y la ría es una de ellas. Te da identidad como bilbaíno y, a la vez, es integradora, plural, te abre al mundo. La ría nos ha permitido el comercio marítimo o la construcción naval... y por ella hemos salido al mar, haciendo negocios con Flandes o pescando en Terranova. Y este concepto integrador es el que me gustó del museo: el mar es territorio de todos.
«La grúa Carola puede ser nuestro icono y estamos estudiando la posibilidad de hacerla accesible al público»
«En Bilbao hay que cuidar las cosas que integran, hay pocas, y la ría es una de ellas»