Algorta a 19 de octubre de 2.008
CASINO ALGORTEÑO, 1877
FUNDACION DEL CASINO
Los algorteños no se llevaban del todo mal, pero tampoco tan del todo bien, como se vió a la hora de dotar al pueblo de un Casino. Los del puerto contaban con el ” El Café de la Marina ” , de planta baja y piso, situado en la calle del Puerto nº.27. Los de arriba acudían al ” Café de Juan Martín ” , calle Mayor, nº.39. Cada uno en su barrio, y Dios en el de todos.
Así las cosas, el día de san Martín, 11 de noviembre de 1877, los pudientes algorteños se reunieron en el salón de la Casa Consistorial, entonces instalado en la parte superior de las primitivas escuelas de la plaza, ” para tratar de la construcción de un Círculo de Recreo, que se denominaría Casino Algorteño “. Se crearon dos Juntas: La Comisión Especial, formada por Luciano Alday, José Antonio Uriarte y León Aguirre, encargada de las obras: y la Directiva, presidida por Manuel Zubiaga, como cuerpo consultivo de la Comisión. A ambas Comisiones se les autorizó ampliamente para elegir el punto en el que se construiría el casino, y llevar a cabo las operaciones pertinentes.
Se abrió una cuenta entre los concurrentes; 22 se suscribieron con 2.000 reales: 21, con 1.000, y 18 con 500. Poco más tarde, siete hijos del pueblo y residentes en Cuba, suscribieron 10.000 reales cada uno. Todo ese capital, convertido en acciones de 500 reales cada una, fué escriturado ante el notario de Bilbao, Julián de Ansutegui, el 1 de febrero de 1881.
El 28 de marzo de 1878, ante el citado notario, se escrituró la compra-venta de una huerta, propiedad de Carmen Careaga, por la que la Comisión pagó 15.500 reales, de los fondos de la Sociedad. Ese mismo mes, la Junta encomendó al arquitecto Narciso Goiri el estudio de los planos y presupuestos que aprobados en la reunión del 7 de julio de 1878, y después subastados, se realizaron para el verano de 1879. El 3 de agosto de ese año fue inaugurado el ” Casino Algorteño “ .
En la Junta del 29 de julio de 1879 habían sido presentados los ” Estatutos “ y aprobados. El 10 de setiembre recibieron la confirmación del Gobernador Civil de Bizkaia, Manuel García Aguilar. La explotación del Casino fue arrendada a Manuel de Eguía en 1880, con una renta de 1.500 reales; cantidad que,en años sucesivos, se fue adecuando. El Casino siempre resultó un negocio retable.
En 1884 se levantó un pretil-asiento a todo lo largo de la fachada, y se plantaron media docena de ” acacias de bola “. Con ironía se dijo que ” los pocos árboles que se plantaban eran embolados ya que los únicos bravos que había, eran los alcornoques que formaban el Ayuntamiento “. Más tarde se añadió un “martillo” en el extremo, de frente a la puerta de entrada del salón principal.
Con la añadidura el piso principal del Casino quedó ennoblecido. Era éste uno e indivisible, no solo por su Reglamento, sino también por el local. Nada de pasillos ni vestíbulos. En la testera se colocaron un piano y una mesa de billar. En medio de la estancia, una mesa forrada de bayeta verde con periódicos y revistas: “El Imparcial”, “El Noticiero Bilbaíno”, “El Correo Español”, “El Porvenir Vascongado”, “La Ëpoca”…Perdidas aquí y allá, mesas, divanes y paragueros. En la plana baja, al ras de la calle, Manuel Eguía tenía la pastelería y la cafetería. En 12 de abril de 1881 abrió el estanco. Regentaba también una tienda, con mostrador acodado, y un billar. El Sr. Eguía regentó el Casino hasta 1909, en que Zacarías Igual se hizo cargo del mismo.
(continuará: “Historia de Guecho”)