Hace unos días, pudimos ver en el telediario un reportaje sobre el extendido, y cada vez más cuestionado, tema del uso de sujeciones en las residencias para personas mayores, en el que se descubrían casos reales de ancianos que, tras ser liberados de sus ataduras, mejoraban completamente su salud, autoestima, autonomía…Y es que cada vez se dan más a conocer los efectos perjudiciales de ésta práctica y, por ello, se indaga y se investiga cómo poder sustituir esta forma de cuidado por otra más humana y beneficiosa.
En esta tarea podemos encontrar a la Fundación Cuidados Dignos, la cual nació ante la inquietud de un conjunto de profesionales del ámbito de la geriatría y la gerontología frente al excesivo uso de las sujeciones en España y el maltrato institucional que ello pudiera suponer, y con la intención de mejorar los cuidados a las personas dependientes, basando sus principios en el respeto, la ética, la atención individualizada y la calidad en la gestión.
La Fundación Cuidados Dignos pretende sensibilizar y promover el desarrollo de laCalidad de Vida de las Personas Dependientes entre los diferentes agentes sociales que están en contacto con ellas(profesionales del cuidado, familiares y organismos públicos) mediante la investigación, creación y difusión de nuevos métodos de cuidados que promuevan sus derechos fundamentales y favorezcan la orientación de los centros sociosanitarios hacia el cuidado individualizado y personalizado, es decir, centrándose en las necesidades, deseos y preferencias de las personas mayores a las que cuidan, entre las cuales, seguramente, no se encuentra el estar sujetos.
Para lograr esto, y con el fin fundamental de reducir y eliminar el uso de sujeciones,la Fundación desarrolló la Norma Libera-Ger, que establece los principios generales que permiten implantar y evaluar el Sistema de Gestión y Control de Sujeciones Restrictivas en los centros de atención sociosanitaria.
Implantar esta norma supone comprometerse voluntariamente con la obligación social de respetar los principios fundamentales de la Carta de Derechos Humanos, garantizando unos cuidados DIGNOS, SEGUROS y RESPETUOSOS a todos los usuarios de la organización, mejorando así su Calidad de Vida.
Está claro que eliminar el uso de sujeciones y lograr modificar la cultura de cuidados actual no es un camino fácil, pero, como ya están comprobando los centros que están implantando la Norma Libera Ger, el esfuerzose ve recompensado con una notable mejoría para todos los implicados en el cuidado: las personas mayores ganan en salud y bienestar, y por consiguiente, en calidad de vida, ya que son cuidados desde sus propias necesidades, no desde las que el centro supone, y, lo más importante, desde sus preferencias. Esto es atención centrada en la persona. Las familias también salen beneficiadas, porque son integradas en el proceso de cambio de metodología, se las tiene en cuenta, y se las implica en los cuidados de su familiar, atendiendo sus ideas y, en definitiva, creando un equipo que trabaja conjuntamente por un mismo fin: el bienestar de su ser querido. Por último, los propios profesionales también notan mejoras, pues se sienten más satisfechos y motivados con su trabajo al percibirse parte de un grupo que le tiene en cuenta, y en el que todos y cada uno de los trabajadores son indispensables.
En definitiva, se trata de promover un cambio hacia una cultura de cuidados más empática, más generosa, que nos lleve a situar en primer lugar al otro, y no a nosotros mismos. Una cultura que nos conduzca a una sociedad más cívica, a una sociedad más humana, y, viendo los resultados, a una sociedad más feliz y satisfecha.
Sobre el Autor
- Ana Urrutia Beaskoa
- Presidenta Fundación Cuidados Dignos
- Directora Gerente Grupo Torrezuri
- fundacion@cuidadosdignos.org
- www.cuidadosdignos.org
http://blogs.gerokon.com/?p=224


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