Los mayores se resisten a asociarse
- Las Nagusien Etxeak tienen 55.000 asociados entre un colectivo de 260.000 personas
- Los centros quieren captar socios incrementando el uso de internet y las redes sociales
DIEGO ARTOLA - Martes, 25 de Octubre de 2011 - Actualizado a las 05:56h
Un grupo de mujeres de Barakaldo, durante una actuación con una coreografía ensayada. (Aitor Alonso)
BILBAO. Los mayores de Bizkaia se preparan para vivir una segunda juventud que reivindique su presencia social. Para ello, las Nagusien Etxeak del territorio comenzarán con una ofensiva que potencie la captación de nuevos jubilados. Lo cierto es que se trata de combatir el absentismo que alcanza a 4 de cada 5 mayores -es decir, solo uno de cada cinco está asociado-. Y para ello se han planteado intensificar el uso de internet y de las redes sociales como medio de comunicación.
Las 142 Nagusien Etxeak de Bizkaia trabajan a destajo, pero la realidad de los números se impone. A fecha de octubre, cuentan con 55.000 asociados en Bizkaia, cuando la población potencial se cifra en 260.000. Por si fuera poco, la participación de los afiliados es también reducida, porque solo un 10% de los miembros acude a diario al centro. "Son reticentes a acudir a los centros porque los ven como una cosa de mayores", lamenta el presidente de la federación, Sabin Ipiña.
Para invertir esta situación, la federación prepara una estrategia de captación a través de las nuevas tecnologías. "Los nuevos jubilados están habituados a usar internet frecuentemente, porque ya lo habían utilizado en el trabajo", señala Ipiña. Como punto de partida, la federación emprenderá una revolución tecnológica para informatizar la actividad de todas sus sedes en el plazo de dos años.
A este respecto, su dirección trata de universalizar las herramientas informáticas en el día a día de las Nagusien Etxeak. El planteamiento contrasta con la limitada presencia de las últimas tecnologías utilizadas solo por un 20% de las asociaciones. "No podemos ignorar estas herramientas", destaca el presidente. El propio Ipiña escenifica el cambio armado de un ipad en sus trayectos habituales.
Este responsable apuesta por informatizar la actividad de las juntas directivas para potenciar la comunicación con los afiliados. En concreto, apunta a internet como el principal canal de información en detrimento de los tradicionales boletines en papel. "Ofrece la ventaja de que su contenido se puede actualizar constantemente", apunta. A medio plazo, aboga por el uso de las redes sociales para estrechar el contacto con el colectivo.
Paralelamente, la federación propugna un rejuvenecimiento de las direcciones locales para asegurar su dinamismo. La edad de las juntas directivas es pareja al de los afiliados, con una presencia mayoritaria de los mayores de 75 años. "A esa edad, la asistencia es mayor porque el problema de la soledad se incrementa con el desapego de las familias, por el distanciamiento de unos hijos que tienen su propia vida", explica.
Ipiña reconoce el distanciamiento de los jubilados de menor edad que continúan con sus hábitos sociales anteriores. Sin embargo, el presidente de la federación recomienda las Nagusien Etxeak para facilitar el tránsito hacia la nueva etapa. "Los nuevos jubilados son más individualizados y se socializan con sus cuadrillas. Pero eso es para un rato, porque luego están solos", lamenta.
CAMPAÑA La federación ha movido ficha en el rejuvenecimiento del colectivo con una campaña de concienciación que ha propiciado la renovación de una cuarta parte de las directivas en los últimos ocho años. "Ahora es más fácil que antes, pero, a pesar de no estar remunerado, la presidencia sigue teniendo un prestigio social ante una sociedad tan envejecida como la actual", señala. El mismo Ipiña personalizará la renovación con su abandono de la ejecutiva, previsto para el próximo mes de marzo.
El presidente vincula el rejuvenecimiento al dinamismo de las propias asociaciones. "El mundo de los mayores experimenta un cambio vertiginoso. Tenemos que apostar por el I+D+I para mejorar los servicios", proclama. "Hace 33 años, los centros nacieron como un sitio para pasar el rato bajo techo para no sentir el frío y tomarse un café económico", recuerda. En esta primera etapa tuvo lugar el principal desarrollo de las sedes. "Llegan prácticamente a todos los pueblos de Bizkaia. Hoy en día si no existieran habría que inventarlos", celebra.
Ipiña destaca que las asociaciones de hoy en día se incorporan al objetivo de un envejecimiento activo. "Con la prolongación de la esperanza de vida a una persona que se jubila le queda todavía un tercio de su etapa adulta", destaca. Por ello, reivindica las Nagusien Etxeak para fomentar la presencia pública de los mayores. "Muchos jubilados no han interiorizado un papel activo. Piensan que la vida social se ha acabado cuando dejan el trabajo, tiran la toalla". El presidente advierte de que muchos mayores desvinculados de los centros desarrollan una vida rutinaria. "Pasan mucho tiempo en casa y atendiendo compromisos familiares", reconoce.
ACTIVIDADES A este respecto, las sedes sociales proponen un antídoto a esta etapa de la vida con un diverso menú de actividades. Así, potencian las relaciones humanas con talleres tradicionales, como el baile; o de última generación, como las sesiones de relajación oriental, entre las que destacan pilates o el taichí. En los últimos tiempos, la oferta se ha ampliado con actividades culturales que incluyen cine- fórums. Asimismo, no se ha desatendido la atención personal y se incluyen talleres más terapéuticos como los de la recuperación de la memoria. Los jubilados han dado un paso más y se han reintroducido en la esfera laboral para ofrecer el valor de su experiencia de forma desinteresada. La federación de jubilados cuenta con su propia asesoría empresarial, Euskal Seniors Laguntzailea, para guiar los pasos de los jóvenes emprendedores en la creación de una empresa.
http://www.deia.com/2011/10/25/bizkaia/los-mayores-se-resisten-a-asociarse


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